Mostrando entradas con la etiqueta Establecimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Establecimientos. Mostrar todas las entradas

16 de julio de 2014

Cementerio Las Colinas

Antigua casona de la hacienda San Bernardo. Cementerio años 80. Archivo Gente

La hacienda panelera 'San Bernardo fue propiedad de Alejandro Peña Puyana y su esposa, Zoraida Martínez Llach, hasta que ésta, ya viuda, la vendió por lotes en 1968. De esta manera sería adquirida por un grupo de visionarios sobre la inhumación y los parques-cementerio.

Esta hacienda delimitaba al norte (parte baja) por las quebradas La Flora y De La Iglesia y estaba surcada por la quebrada La Cascajera.

En 1970, se crea 'Jardines de la Diócesis de Bucaramanga La Colina Ltda' cuyos primeros socios fueron:

* 40% Diócesis de Bucaramanga (gestión de Mons. Jesús Quiroz Crispín
* 30% Gabriel González Sorzano
* 10% Escandón y Manby Ltda.
* 8% Unión de Transportadores de Santander, Utrasan
* 8% Unión de Trabajadores de Colombia, UTC
* 4% Rafael Arango Rodríguez


15 de junio de 2014

Bucaramanga sin memoria

Carrera 17 con 34, vista al sur. Edificio Edmundo Mora Laguado que conserva un antiguo reloj suizo en la altura. Archivo AZ, 2014.

Bucaramanga, ante el turista desprevenido, y aun a los ojos de muchos de sus mismos hijos, aparece como una ciudad sin fastos, una urbe sin pasado, sin tradición gloriosa, sin efemérides que hayan marcado época en la historia nacional. Se podrían contar con los dedos de una mano las edificaciones añosas que quedan en pie y permiten sospechar los buenos tiempos pretéritos.

Carrera 17 con 34, vista al sur. Edificio El Buen Tono en el que destaca su torre del reloj y una sirena.
Las calles son anónimas y se distinguen únicamente por un número como los automóviles. Ninguna recuerda una leyenda heróica, un hecho luctuoso, una tradición venerable. Los apelativos antañones de los barrios y sitios representativos han sido olvidados o sustituidos por unos más prosaicos.

Cuando alguien nos visita, le mostramos como curiosidad lo conservado de Girón y Barichara coloniales; lo llevamos a subirse al teleférico de Panachi; y le recomendamos los deportes extremos de San Gil.

No hemos sabido allegar y conservar con esmero y emoción patriótica los testimonios del pasado. Sin embargo los más de tres siglos de existencia de esta ciudad, henchidos están de historia interesante, prestigiosa y comprometedora como estímulo para las generaciones del presente.

Fotografía coloreada de la calle 34 (antes calle 4). Al fondo Edificio El Buen Tono y su torre.

Las líneas de arriba fueron adaptadas al contexto actual, pero la idea principal no ha sufrido variaciones desde 1948, cuando fueron escritas por Juan de Dios Arias como proemio al libro de Ernesto Valderrama Benítez: Real de Minas de Bucaramanga. 


Las imágenes dan cuenta de la falta de memoria sufrida por muchos vecinos de esta ciudad que pasan a menudo por el sitio señalado sin imaginar su historia: Emilio Garnica instaló una sirena en la parte más alta del edificio de su fábrica de cigarros [marca Dr. Hang, de 96 decibelios, fabricada en Berlín, adquirida por 70 marcos], "desde 1929 esta sirena fue el reloj de los trabajadores de Bucaramanga, pues al sonar al mediodía y a las 5 de la tarde anunciaba el momento del descanso para almorzar o regresar a los hogares." (cfr. Socha Acosta, B. 2007. disponible en: http://bersoasantander150.blogspot.com/2007/05/los-viejos-recuerdos-del-garnica-en.html) El edificio fue demolido para dar lugar en 1968 al nuevo que construyó en ese sitio don Edmundo Mora Laguado, el fundador de la droguería Mundo. Además de tiendas y oficinas funciona hoy allí la corporación de educación empresarial Corlatsic que encabeza el heredero: Cristian Mora Padilla. Y en lo que respecta al reloj-sirena: está en venta (ver: http://www.clasf.co/reloj-segunda-guerra-mundial-en-bucaramanga-1058778/).

4 de marzo de 2014

Escuela Normal de Señoritas

Arquitecto : Julio Bonilla Plata, Oficina de Edificios Nacionales
Ingenieros : Miguel A. Mora y Guillermo Meló
Comienzo: 1943 ; Terminación: 1945

Autor desconocido

Un poco de historia : El Club de Soto financió la creación de esta institución en 1875, dentro del maro de la reforma educativa liberal a nivel nacional. Su primera directora fue María de Jesús Páramo.

En 1938, una nueva reforma educativa liberal, nacionalizó la Normal de Bucaramanga. En consecuencia, se compraron los actuales predios en alianza con el gobierno departamental, y se patrocinó la edificación en condiciones pedagógicas modernas que son visibles en los planos originales.




De esta manera, la Normal, al lado del parque de los niños, se convirtieron en puntos generadores del barrio la Aurora y en consecuencia de la evolución de la ciudad hacia el oriente. Todo el predio, con su historia, funcionalidad y pasiaje, expresan un sentido de lugar y de época incuestionable y una concepción de arquitectura y escuela que marcan un hito en el pasado y presente de Bucaramanga.


[Archivo Departamental]

Fuente : PRADA OLARTE, Martha Stella. La Escuela Normal Superior de Bucaramanga, bien patrimonial de la ciudad.

31 de octubre de 2013

Fundadores de la Compañía Anónima del Acueducto de Bucaramanga

Abril 29, 1916. Ante el notario primero del Circuito de Bucaramanga, Julio Castillo, comparecieron los siguientes señores para conformar la Compañía Anónima del Acueducto de Bucaramanga, con un capital de seiscientos pesos oro divididos en 12 acciones.

  • José de Jesús Trillos; sacerdote
  • Francisco Pradilla González; médico
  • Néstor Peralta; dentista
  • Clímaco Silva Silva; comerciante
  • Antonio Castro Wilches; comerciante
  • Eleuterio A. González; comerciante
  • José de Jesús García; comerciante
  • Ezequiel Alarcón; comerciante
  • Víctor M. Alarcón; comerciante
  • Adonías Vesga; negociante 
  • Luís E. González Pinzón; contador
Testigos:
  • Martín Carvajal Bautista
  • Félix Ribero
Tomado de: GAVASSA VILLAMIZAR, 2010.